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Un fin de semana con Lia

Este fin de semana me ha tocado estar con Lía. Lo primero que hice fue presentársela a mi familia. El viernes nos acompañó a llevar a mi hermano al cumpleaños de una amiga. Entonces fui con mis padres a comprar cosas para el hijo de mi madrina Saray que va a nacer. También nos comimos un dulce. Luego jugué con mi padre y, cuando terminamos, programé un rato con Scratch, preparamos unas pizzas y nos las comimos. Yo deje lo mismo que me comí en el desayuno del colegio. Terminamos el día viendo un poquito la tele.  Al día siguiente me levanté, desayuné y mi hermano fue a un partido de fútbol sala. Mientras tanto, yo estaba en mi casa con Lía y, cuando mi hermano volvió, me dijo que habían ganado 1-0. Rápidamente, fuimos a la academia de inglés a La Laguna. Lía nos acompaño en el coche. Cuando terminamos, volvimos a casa, almorzamos espaguetis y fuimos a intentar volar la cometa pero no había viento así que nos volvimos a casa y comenzamos a hacer ...

La casa encantada

La casa encantada Había una vez una casa abandonada que, por la noche, en un cuarto, se encendía una luz y la gente se preguntaba: ¿quién vivirá ahí?. Carlos, Cristian y Adrián eran los más atrevidos del barrio y decidieron ir a escondidas a investigar. Se reunieron cerca de la casa y se adentraron en ella. Lo primero que vieron fue un gato negro y se asustaron. Después vieron un maniquí en forma de esqueleto. Cristian casi se desmaya. Menos mal que Carlos lo tranquilizó diciéndole: tranquilo, solo es un maniquí en forma de esqueleto. Cuando llegaron a la habitación vieron que solo era un mecanismo que, cuando no le llegaba luz, encendía una lucecita. Los niños, al ver que solo era eso, se fueron y decidieron ir y contárselo a todo el mundo. No se fiaban y fueron a comprobarlo y, efectivamente, solo era eso.                         ...

Un caracol en medio de la calle

El pasado domingo decidimos ir a caminar toda la familia. En una de las calles miré hacia el suelo y vi un caracol precioso. Estaba completamente fuera de su concha nunca abia visto un caracol de esa manera. Pero habia un problema. El pobre caracol estaba en medio de la calle, pegado a una alcantarilla y no sabía donde ir. Entonces mi padre lo cogió y lo puso en una piedra en el borde de la caretera.